PEREZ, C.

LA SOLEDAD

Si la soledad es deseada, nos invita a descansar de cuanto nos rodea, si no es deseada, la soledad provoca miedo en el ser humano. La sociedad considera a la vejez como etapa improductiva y dice que somos viejos cuando nos jubilamos. Es en esta jubilación cuando aparece el ocio, y éste no debe convertirse en una pesadilla, en aburimiento sin límites y de consecuencias fatales. No nos debemos aislar. El tiempo lima las asperezas del carácter, aparece la paciencia, el cariño y es entonces cuando no podemos transmitirlos a los nuestros: hijos, nietos. A pesar de querer vivir en "mi casa" donde transcurrió toda la vida, puede aparecer el síndrome del "nido vacío": salida de los hijos y muerte de la pareja, es entonces cuando aparece la soledad más absoluta y hay que buscar relaciones estimulantes y de cariño. Debemos buscar esa planta delicada que es la felicidad y regarla con bondad y práctica del bien. La soledad hay que combatirla facilitando la convivencia.


Centros de día
Entorno familiar
Ocio
Personas mayores
Relaciones personales
Relaciones sociales
Soledad

Mayores


Documental

Powered by Koha