03223nam a22004457i 450000500170000000800410001704100080005810000190006624500730008526000320015830000110019065000240020165000120022565000230023765000170026065000270027765000120030465000290031665100160034565000170036165300200037865300160039865300180041465500150043290120430044790400590249091400070254992000220255692000340257892100110261293100290262393100200265293100210267293100260269399600080271999600100272799800080273793900130274595200190275820141212100307.0080616s2008 sp gr 000 0 spa c aeng1 aRICHARDSON, L.10aDIY COMMUNITY ACTION. NEIGHBOURHOOD PROBLEMS AND COMMUNITY SELF-HELP aBRISTOLbPOLICY PRESSc2008 a298 p.14aAutodeterminación14aBarrios14aExclusión social14aExperiencias14aParticipación social14aPobreza14aProgramas de promoción14aReino Unido14aVoluntariado10aAcción social10aInclusión10aTercer sector 4aDocumental aLa gestión del bienestar social raramente despierta consensos en los partidos políticos. Pero en el Reino Unido hay una medida que suscita la aprobación casi unánime: el fortalecimiento de la participación comunitaria como mecanismo para revitalizar zonas urbanas degradadas. En esta línea se sitúa el presente estudio, que evalúa un programa experimental desarrollado en ese país por la Fundación Gatsby a lo largo de cinco años. El objetivo del proyecto era proporcionar cursos de organización comunitaria y diseño de proyectos, así como pequeñas ayudas económicas para que los participantes pudieran poner en marcha sus ideas de regeneración barrial. Entre los 700 grupos que se beneficiaron del programa, el libro se centra en 82, caracterizados por ser de pequeño tamaño, reducida escala de acción y ajustados presupuestos; algo menos de la mitad eran de reciente creación, y la mayor parte de los voluntarios estaban jubilados. Para conocer el devenir de los proyectos nacidos al amparo de esta iniciativa y el impacto de los medios proporcionados, el equipo de investigadores realizó un extenso trabajo de campo. El análisis de éste apunta a que el desarrollo comunitario trasciende la lucha contra la pobreza, y a que la gente tiene verdadero interés en fortalecer sus comunidades. En este sentido, la autoayuda debe concebirse como la forma básica de acción comunitaria, una respuesta cívica a los problemas sociales más cercanos que, partiendo de unos pocos, beneficia a toda la comunidad, mejorando los servicios, renovando los barrios y reavivando la democracia. Entre las debilidades de este tipo de acción social la autora subraya, entre otras, el cuestionamiento de la legitimidad de estos grupos por parte de otros agentes sociales, la falta de experiencia y confianza en sí mismas, y las dificultades de organización interna. La obra termina con una serie de recomendaciones sobre el modo más adecuado de fomentar el desarrollo comunitario autogestionado. aEl potencial del desarrollo comunitario autogestionado aSI b1aBibliografía b1aPara estudios o análisis a167508 aPublicado en Gizarte.doc aPublicado en HE aPublicado en web aRecomendado en la web10a19210a63.12 aMON a20080616 o63.12.226yMON